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MURIENDO
La única muerte ingeniosa es la que no se presiente
La que llega de repente acelerando sus vapores,
Cerrando los ciclos vividos en un santiamén
No pecadora. Indolora
Sin manufactura para los cobardes
Que mueren todos los días en el fastidio de las horas,
Qué incolora es esta modorra que absorbe la vida
Desteñida en la huida sin tiempo a despedidas
Latosos padecimientos que no absuelven los llantos
Malos presagios para el mundo que nos rodea
Viendo el moribundo, muriendo a diario
Despedidas seguidas, preparatorios ultra hicos
Penando andamos cuando no queremos morir
Desden de las fechas en placenteras rondas deletéreas
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